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Queso Untable Fermentado de Cajú

AutorComemos BienCategoría, DificultadPrincipiante

Si todo marcha bien, este queso puede durar meses y además te sirve como cultivo iniciador para elaborar más quesos y también yogures.

Queso untable fermentado de Caju
Productos1 Persona
Tiempo de preparación15 minsTiempo Total15 mins
 1 taza Castañas de Cajú sin tostar y sin sal
 Agua
 1 Iniciador. Yo usé una cápsula probiótica, pero existen otras opciones (¡te las menciono hacia el final!)
 Sal a gusto
Preparación del Queso untable fermentado de Castañas de Cajú
1

Primero se lavan y remojan las Castañas de Cajú en lo posible durante toda la noche y se desecha el agua (¡dásela a las plantitas!).

2

Más tarde se llevan a la licuadora incorporando agua nueva y tibia hasta obtener una mezcla líquida y sin grumos (es muy importante que quede lo más lisa posible), como la de un licuado. Hay que tener en cuenta que luego de las transformaciones microbianas, la mezcla ganará cuerpo y densidad volviéndose más espesa.

3

Luego se le agrega la sal y el iniciador (Yo uso media cápsula de probióticos ¡info detallada al final!)

4

Después la mezcla se lleva a un frasco previamente esterilizado (hervir con su tapa durante 15 minutos), se cierra herméticamente y se lo deja fermentando de 8 a 12 horas en un lugar cálido. Yo lo envuelvo en paños y repasadores, para que se mantenga calentito. Hay personas que optan por usar un tul que permita el paso del aire (fermentación aeróbica), pero a mí este método no me funcionó bien... cuando se fermenta, es muy importante animarse a experimentar y a confiar en nuestros sentidos... ¡probá que es lo que te funciona a vos!

5

Pasadas estas horas (su aroma es muy agradable, como el de un yogur natural, y podrás ver cómo se han formado pequeñas burbujas de aire) se refrigera para enlentecer al máximo el proceso de fermentación.
Se coloca sobre la pasta un pedacito de nylon para que no esté en contacto con el aire… de este modo se evita la oxidación (y su cambio de color en la parte superior).

6

Finalmente si todo marcha bien, este queso untable fermentado de castañas de cajú puede durar meses y además te sirve como cultivo iniciador para elaborar más quesos y también yogures. Es decir: cada vez que quieras producir un nuevo alimento usás una cucharada de este quesito ya fermentado en vez de usar una cápsula. Es un modo de ahorrar dinero y de hacer durar eternamente un frasco de cápsulas.

Queso untable fermentado de Cajú

Fermento Iniciador (Starter; Cultivos Microbiológicos)
7

Existen muchas opciones de fermentos iniciadores y cada uno va a dar resultados muy distintos. Yo elegí fermentar con media cápsula de probióticos y el resultado es un marcado sabor a queso, una textura muy cremosa, muy aireada y un gran aroma.

8

En el mundo de la fermentación, suele decirse que menos es más.
Cuando usé una cápsula completa, lo que sucedió fue que el queso quedaba con un dejo final de sabor amargo, no importa que fruto seco o semilla usara como base.

9

En relación al tipo de cápsula, lo que en general se recomienda es que contenga el género de cepa bacteriana llamada Lactobacillus, en especial el género Acidophilus o el género Bifidobacterium. Sin embargo mis cápsulas no tenían estas cepas y fermentaron re bien.

10

Otras opciones para fermentar por si no conseguís las cápsulas probióticas son: agua de kefir, kombucha, agua enzimática, vinagres vivos no pasteurizados o jugo del chucrut.

11

No sólo sirven para fermentar, sino como alimentos en sí mismos.
Si querés conocer detalles sobre todo el vasto y maravilloso mundo de la fermentación, te recomiendo mucho el libro "El arte de la fermentación" de Sandor Katz (https://kupdf.net/download/el-arte-de-la-fermentacion_599a2089dc0d60e84d53a1f8_pdf).

Gracias Julia “Verde Tenedor”
https://www.facebook.com/VerdeTenedor
https://www.instagram.com/verde_tenedor_cocina_vegana/

Ingredientes

 1 taza Castañas de Cajú sin tostar y sin sal
 Agua
 1 Iniciador. Yo usé una cápsula probiótica, pero existen otras opciones (¡te las menciono hacia el final!)
 Sal a gusto

Instrucciones

Preparación del Queso untable fermentado de Castañas de Cajú
1

Primero se lavan y remojan las Castañas de Cajú en lo posible durante toda la noche y se desecha el agua (¡dásela a las plantitas!).

2

Más tarde se llevan a la licuadora incorporando agua nueva y tibia hasta obtener una mezcla líquida y sin grumos (es muy importante que quede lo más lisa posible), como la de un licuado. Hay que tener en cuenta que luego de las transformaciones microbianas, la mezcla ganará cuerpo y densidad volviéndose más espesa.

3

Luego se le agrega la sal y el iniciador (Yo uso media cápsula de probióticos ¡info detallada al final!)

4

Después la mezcla se lleva a un frasco previamente esterilizado (hervir con su tapa durante 15 minutos), se cierra herméticamente y se lo deja fermentando de 8 a 12 horas en un lugar cálido. Yo lo envuelvo en paños y repasadores, para que se mantenga calentito. Hay personas que optan por usar un tul que permita el paso del aire (fermentación aeróbica), pero a mí este método no me funcionó bien... cuando se fermenta, es muy importante animarse a experimentar y a confiar en nuestros sentidos... ¡probá que es lo que te funciona a vos!

5

Pasadas estas horas (su aroma es muy agradable, como el de un yogur natural, y podrás ver cómo se han formado pequeñas burbujas de aire) se refrigera para enlentecer al máximo el proceso de fermentación.
Se coloca sobre la pasta un pedacito de nylon para que no esté en contacto con el aire… de este modo se evita la oxidación (y su cambio de color en la parte superior).

6

Finalmente si todo marcha bien, este queso untable fermentado de castañas de cajú puede durar meses y además te sirve como cultivo iniciador para elaborar más quesos y también yogures. Es decir: cada vez que quieras producir un nuevo alimento usás una cucharada de este quesito ya fermentado en vez de usar una cápsula. Es un modo de ahorrar dinero y de hacer durar eternamente un frasco de cápsulas.

Queso untable fermentado de Cajú

Fermento Iniciador (Starter; Cultivos Microbiológicos)
7

Existen muchas opciones de fermentos iniciadores y cada uno va a dar resultados muy distintos. Yo elegí fermentar con media cápsula de probióticos y el resultado es un marcado sabor a queso, una textura muy cremosa, muy aireada y un gran aroma.

8

En el mundo de la fermentación, suele decirse que menos es más.
Cuando usé una cápsula completa, lo que sucedió fue que el queso quedaba con un dejo final de sabor amargo, no importa que fruto seco o semilla usara como base.

9

En relación al tipo de cápsula, lo que en general se recomienda es que contenga el género de cepa bacteriana llamada Lactobacillus, en especial el género Acidophilus o el género Bifidobacterium. Sin embargo mis cápsulas no tenían estas cepas y fermentaron re bien.

10

Otras opciones para fermentar por si no conseguís las cápsulas probióticas son: agua de kefir, kombucha, agua enzimática, vinagres vivos no pasteurizados o jugo del chucrut.

11

No sólo sirven para fermentar, sino como alimentos en sí mismos.
Si querés conocer detalles sobre todo el vasto y maravilloso mundo de la fermentación, te recomiendo mucho el libro "El arte de la fermentación" de Sandor Katz (https://kupdf.net/download/el-arte-de-la-fermentacion_599a2089dc0d60e84d53a1f8_pdf).

Queso Untable Fermentado de Cajú

4 comentarios en «Queso Untable Fermentado de Cajú»

    • Hola Marcos! Soy Julia de Verde Tenedor, quien compartió la receta para el blog. Fijate que en el punto 9 especifico el tipo de cepa que conviene usar en este tipo de fermento. Eso es específicamente lo que debes buscar en la etiqueta contenedora de las capsulas, que se compran en las dietéticas y también por Mercado Libre. Suelen ser costosas pero las podés compartir con otras personas que deseen fermentar o consumir probióticos (esto suele aconsejarse ya que son muy benéficos para nuestra flora intestinal).

      Espero haberte sido de ayuda…

      Saludos!

      Responder

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